![]() |
El Canillita Digital
Entrevista |
| Entrevista a una joven werken |
|
Publicamos esta entrevista a Eugenia Calquín, portavoz (werkén) de la Coordinación de Identidades Territoriales mapuche, que nos visitó en ocasión de la subcomisión de los Derechos Humanos en la ONU. Por motivos de espacio entregamos un extracto de esta entrevista.
|
|
Por Sandro Cruz e Isaías Huentecura
R. Bien, el pueblo Mapuche ha habitado históricamente gran parte del cono sur de la América del Sur. Nuestro pueblo esta asentado en lo que hoy se conoce como los estados de Chile y Argentina. En Chile se extendía desde lo que es actualmente Santiago e incluso un poco más al norte, hasta la isla de Chiloé por el sur. Y por el lado argentino en lo que corresponde a esas latitudes, es decir de Buenos Aires a Bariloche, y esto desde las costas Pacíficas hasta el océano Atlántico. Los mapuches constituyen uno de los pueblos más guerreros de lo que se llamó los períodos de la Conquista y Colonia. Nuestra posición frente a la invasión hizo que la corona española tuviera que firmar tratados que reconocían la soberanía de los territorios mapuches. Como decía anteriormente la corona española se vio en la obligación de reconocer la soberanía Mapuche en Chile, por lo menos desde el Bío- Bío al sur. Somos un pueblo, una nación, tenemos un idioma propio el Mapudungún. Tenemos históricamente una estructura política- social propias, y particularidades culturales, espirituales y otras, o sea son los componentes que constituyen cualquier nación. Hoy en día, la población Mapuche asciende a un millón y medio de personas. En Chile un millón y en Argentina 500 mil aproximadamente. Las cifras que yo doy son las que revindica el movimiento Mapuche. Sin embargo, también están las cifras oficiales. En Chile en el año 1992, los resultados del censo efectuado por el Instituto Nacional de estadísticas (INE) decían que la población Mapuche mayor de 18 años, ascendía a los 932 mil individuos. En un nuevo censo realizado en el año 2002 o sea, diez años mas tarde, señalaba que la población Mapuche mayor de 18 años, ascendía a los 620.000. Es decir que en 10 años la población Mapuche bajó en 300.000 personas. Este hecho, en el año 2002 fue calificado por las organizaciones mapuches como un genocidio estadístico. Chile, en el contexto latinoamericano y mundial diría yo, es uno de los más atrasados en materia de respeto y reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Chile no ha reconocido, en su constitución, la existencia de pueblos indígenas, no ha ratificado el convenio 169 de la OIT, el cual es un documento vinculante, -jurídicamente hablando- que reconoce, en diferentes términos los derechos de los pueblos indígenas. La situación que viven nuestros hermanos en Argentina es totalmente diferente. Nosotros mantenemos una comunicación fluida con nuestros hermanos de Argentina, y al hablar de proyecciones de trabajo con los estados, con miras a resolver los conflictos, vemos ciertas diferencias: En Chile, la situación es de violencia de estado, represión, aplicación de leyes especiales y todo lo que sigue. En Argentina existe una voluntad para un trabajo coordinado, y esto establece una diferencia importante.
Desde el retorno de la democracia, nuestros dirigentes, nuestras organizaciones han sido tratadas ante la opinión publica como asociaciones ilícitas, con fines terroristas. Nuestros hermanos enfrentan condenas de entre 5 a 10 años por delitos que se suponen son de carácter terrorista. Desde 1997 en adelante, el estado chileno inició una campaña de criminalización de nuestras legítimas reivindicaciones. P. ¿Cuáles son esas principales demandas? El reconocimiento como pueblo en la constitución se ha hecho en otros países. ¿Para Uds. qué implicaría esto? R. Primero, yo no reivindico en su totalidad el reconocimiento constitucional y la ratificación del convenio 169. Creo que eso constituye nada más que gestos. Por la negación histórica que existe, Chile debe hacerlo, pero son sólo gestos. Lo que realmente queremos es el reconocimiento y el respeto a la autonomía de nuestro pueblo. P. Muy interesante, porque al parecer existe una especie de tabú en Chile, ya que en muchos otros países se ha hecho este reconocimiento. En Perú por ejemplo los pueblos autóctonos están en la constitución. Al parecer existe un temor, ¿cómo puedes explicar este temor del gobierno chileno? R. Tú lo has dicho perfectamente. Existe un temor. Si tú conversas con cualquier político y pronuncias las palabras autonomía, autodeterminación, autogobierno, ellos se erizan, les da mucho susto y de inmediato levantan defensas para el mantenimiento de la soberanía nacional. Pero la autonomía, la autodeterminación, el autogobierno, son cosas que se están practicando, con todas las desventajas que implica este proceso que es una vuelta a esto que ya existió, y que es imprescindible. Pero Chile está muy atrasado en esa materia y existe mucha ignorancia en la clase política. P. ¿Pero cual es la percepción, la reacción del pueblo chileno que no es Mapuche? R. Es una pregunta muy interesante. La criminalización que el estado chileno inició en 1997 no hubiese sido posible si el pueblo chileno se hubiese manifestado de alguna manera. Nosotros en ese sentido nos sentimos solos. ¡Porque el silencio otorga! El estado chileno no cometería las barbaridades que comete, no mataría a nuestros jóvenes, no encarcelaría nuestros lideres, si el pueblo chileno nos apoyara de alguna manera. El año pasado tuvo lugar el APEC (Foro de cooperación económica Asia- Pacifico) con Chile como anfitrión. Esto generó mucho orgullo en el pueblo chileno, y el pueblo Mapuche fue la primera voz disidente frente a esto. Nosotros explicitamos nuestra voz disidente levantando la figura del Foro Social Mapuche. Empezamos a generar discusiones y nos dimos cuenta que este sistema, este modelo económico nos daña tanto a mí como Mapuche, a tí como peruano y a los chilenos en su calidad de tales. Por lo tanto no concebimos llevar luchas paralelas frente a un enemigo común. En ese sentido, por la primera vez en la historia del movimiento mapuche, las puertas se abren a la sociedad civil chilena, se les invita a conversar porque este tema es común. Entonces nosotros invitamos algunos referentes del Foro Social Chileno, tuvimos conversaciones y fue una experiencia maravillosa. En noviembre de ese mismo año, el Foro Social Chileno, con su marcha y otras acciones, también se levantaba como disidente. Nosotros, en virtud del principio de reciprocidad –propio de los pueblos indígenas- hubiésemos querido percibir la misma inquietud: el pueblo chileno abre sus puertas al pueblo Mapuche para conversar de igual a igual sobre este tema. Como te digo, yo viví ese proceso entre abril y noviembre actuando como portavoz, haciendo el nexo entre ambos Foros. Y lo que viví fueron muchas frustraciones. Porque yo hablaba de estos cosas y no sentía que calaban, de alguna manera. Pero estoy consciente que es parte del proceso. En junio pasado fue la primera vez que el movimiento Mapuche se abrió. Reconozco que también las puertas han sido cerradas por nosotros mismos. Esto se debe a la historia misma de las relaciones entre chilenos y mapuches. Pero lo importante es avanzar. P. Ahora estás en Ginebra, a 15.000 Km. de tu pueblo, tú has venido a este importante organismo que es Naciones Unidas. ¿Puedes explicarnos cuál es tu rol aquí en la ONU?
|
| Volver al principio |
Volver a portada |