Por : Valeria Bórquez. Nacida en Ginebra el 26.06.1985, estudiante de la Facultad de derecho en la Universidad de Ginebra.
Es dudoso como se podría combatir el desempleo, las deficiencias educativas y sanitarias, el trabajo infantil, etc., si el objetivo y no por decir el único, era impulsar la firma en abril de 2006 del ALCA . Este acuerdo tiene el objetivo de garantizar y proteger las ganancias de las transnacionales a costa de las medianas y pequeñas empresas nacionales, privatizando los servicios, liberalizando totalmente los mercados y dejando el camino libre a la explotación de los recursos naturales (materias primas) de nuestros países.
Frente a las terribles consecuencias que podía tener aquella cumbre en términos de destrucción de empleo, de saqueo de recursos naturales, de negación de toda posibilidad de desarrollo sostenible y en definitiva de cancelación de cualquier rol social del Estado, los pueblos de América decidieron organizarse para realizar la tercera Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata. Así fue como del primero al cinco de noviembre de 2005, miles de organizaciones, movimientos y redes sociales se reunieron con el fin de crear alternativas entre las cuales una vendría a ser la de Chávez con sus propuestas de superar el capitalismo mediante el camino al socialismo. El 4 de noviembre se llamó a una movilización hemisférica para marchar contra Bush y contra el ALCA, cuya marcha reunió mas de 40.000 personas dentro de las cuales se encontraban más de 300 chilenos que habían viajado nada más que para poder expresar su repudio contra Bush. La marcha se terminó en el estadio polideportivo de Mar del Plata con un acto final en el cual estuvieron presentes las 40.000 personas y personalidades como Silvio Rodríguez, Evo Morales, Maradona y Chávez.
Hay que recordar que por la presencia del presidente de Estados Unidos, Mar del Plata fue completamente militarizada, cercada, blindada en un perímetro de 14 kilómetros de extensión donde el acceso fue completamente restringido.
Por eso, en la tarde se convocó a una segunda marcha donde el objetivo era llegar hasta las vallas, o sea hasta los cercos metálicos que impedían la libre circulación de las personas dentro la ciudad. Esto para repudiar de más cerca no sólo a Bush y al ALCA, sino también a la complicidad de los presidentes de nuestros países con la política neoliberal y de militarización impulsada por Estados Unidos.
La marcha se desarrolló pacíficamente hasta llegar a las barricadas detrás de las cuales se encontraba una gran parte de los cuarenta mil efectivos policiales especialmente preparados para esta ocasión. En ese momento se empezaron a lanzar bombas lacrimógenas por encima de las vallas contra los manifestantes. Esto generó una reacción de descontento en un grupo de manifestantes, quienes se desquitaron atacando las sucursales de empresas transnacionales como Movi Star (Telefónica) y el Banco Galicia.
Estos sucesos desembocaron en la detención, por parte de las fuerzas especiales, de 81 personas-entre ellas 76 ciudadanos argentinos (de los cuales 12 eran menores de edad) y 5 extranjeros-. Todos aquellos que no tenían antecedentes penales fueron liberados en la madrugada. Aunque la represión no se hizo sentir fuertemente, igual hubo atropellos por partes de las fuerzas especiales. Efectivamente, durante la detención de menores se constataron golpizas por parte de la policía hacia éstos.
Para terminar, quisiera destacar que, en mi opinión, si la represión no se hizo sentir intensamente en Mar del Plata fue por razones estratégicas y políticas. Visto la militarización implementada en Mar del Plata durante aquellos días, los organismos y abogados defensores de los Derechos Humanos se movilizaron para evitar eventuales atropellos en términos de violaciones de derechos humanos. A esto se suma la presencia constante de la prensa nacional e internacional quienes estaban pendientes de lo que sucedía tanto en la Cumbre de la Américas como en la Cumbre de los Pueblos. Era obvio, que con toda esta focalización en Mar del Plata, el gobierno de Kirchner no podía permitir abusos. No pasó lo mismo en otros lugares donde se dieron manifestaciones y donde sí hubo abusos mayores.