Directiva 2007-2008
Presidente: Gloria Kirberg
Vice-Presidente: Patricio Herrera
Secretario: German Garcia
Tesorero: Gaspar Glavich
Eventos: Roberto Cancino
Asociativo: Sonia Zelaya
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El Canillita Digital
¿ Quienes somos ? |
La Asociación de Chilenos Residentes en Ginebra fue fundada en Marzo de 1990 con el objetivo de organizar a la comunidad chilena en torno a sus raices culturales y sus intereses comunes. Podemos definirnos como un espacio de encuentro, de discusión y de animación para los centenares de chilenos residentes en esta ciudad.
La primera editorial del Canillita escrita por la primera presidenta de la ACRG, Gloria Kirberg, describe con elementos concretos la identidad de los chilenos que viven en Ginebra. Algunos artículos de nuestros estatutos nos permitirán conocer los principales objetivos de la ACRG. Por último, un artículo escrito por uno de nuestros antiguos presidentes, Eduardo Patricio Herrera, reflexiona sobre el presente y el futuro de la Asociación. |
" Durante diecicéis años nos fuimos trayendo y acogiendo unos a otros. Aprendimos las ventajas y desventajas del asilo político y los permisos "C" (n.d.l.r. permisos de estadía), nuestra insaciable sed de turismo nos llevó a conocer todos
los pasos fronterizos de la región, aprendimos a componer un pino de empanada, a
buscar trabajo, a pelear salarios, a escribir cartas a la "regie" (n.d.l.r. sociedad immobilaria), a hacer las
tareas del colegio de los niños apátridas que nos iban naciendo.
Participamos en partidos políticos, en comités de solidaridad, en organismos
y comisiones de denuncia de derechos humanos, en grupos de barrio, obtuvimos año
tras año el voto de apoyo de la comunidad internacional, fuimos testigos del
nacimiento de organizaciones femeninas, juveniles, infantiles, sindicales, culturales,
cantamos con nuestros artistas, peleamos en el partido de fútbol con el club,
comimos curantos en beneficio de programas de salud, de una determinada región o
de los pueblos mapuches, organizamos foros y coloquios internacionales, la revolvimos
en las calles y en los locales conseguidos para acoger conciertos, comidas o
discursos,nos apretamos el cinturón en las huelgas de hambre y ayunos de solidaridad,
fuimos a cultos religiosos que desconocíamos, acompañamos a los parientes de los
desaparecidos los últimos jueves de cada mes, escuchamos nuestro programa de radio el
domingo al mediodia y estuvimos en multiples actividades para cooperar.
Estrechamos amistad con amigos suizos, aquellos que nos acompañaron fraternal y
solidariamente todos los años.
Vimos nacer y morir todas aquellas actividades y organizaciones que nos dimos,
sabiendo que cada una fué necesaria y cumplió con su objetivo. Todas ellas mostraron
la dinámica de nuestro paso por Suiza y, sobre todo, fueron el reflejo de la viva
actividad por Chile.
Hoy día nuevas empresas nos salen al encuentro: Chile espera continuamente nuestro
aporte generoso en defensa de los derechos humanos y en apoyo del proceso de
construcción de la democracia. Empezamos a despedir a los que se van y a preparar nuestro
propio retorno, a consolidar la situación de los que se quedan, a satisfacer nuestras
necesidades culturales y contestar a las interrogantes de nuestros jóvenes.
En este marco nos constituimos como Asociación de Chilenos Residentes en Ginebra."
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"Los fines de la Asociación son :
- Apoyar al pueblo chileno en su lucha cotidiana por la defensa y la construcción de la democracia, el respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, por la justicia social y la protección de la soberanía y el patrimonio nacional, con la finalidad que estos principios fundamentales no sean nuevamente burlados;
- informar y sensibilzar la opinión pública sobre la situación política, económica y social chilena;
- la investigación, el estudio, la conservación y la valorización de las diversas formas de expresión artística y cultural de sus miembros, asi como la difusión en Suiza del saber concerniente a la cultura latinoamericana;
- estudiar los problemas jurídicos, sociales, educativos, sicológicos u otros de los residentes chilenos y emprender las gestiones necesarias frente a las autoridades chilenas y/o suizas, para encontrar las soluciones adecuadas."
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"Hace diez años, el 10 y 11 de marzo de 1990, los chilenos de Ginebra nos dimos cita en los locales del Consejo Mundial de Iglesias para discutir cual debería ser el contenido del accionar futuro de la asociación a cuya constitución nos invitábamos.
Muchas veces hemos definido a la ACRG como la "cosa" que remplazó la o las organizaciones que habían existido durante el exilio chileno en Ginebra hasta marzo de 1990. ¿Es verdad esta afirmación? Si reemplazo hubo fue en la reorientación de las actividades de las personas que las integraban, y sobre todo en la conducción por otros medios de las inquietudes y aspiraciones de los chilenos-ginebrinos.
A esta función de reemplazo es necesario agregar lo esencial que define la vida asociativa, que no es por definición la lucha por el poder (los partidos políticos) ni una postura de autosuficiencia individual frente a la sociedad. Es mas bien una forma de vida en que el ente individual es complementado por ese ente colectivo al cual se siente incorporado y al que siente suyo.
Es lo que nos permite decir "nuestra asociación" independientemente de nuestras convicciones políticas y religiosas a las cuales no renunciamos pero que tampoco son o debieran ser obstáculos para la existencia de nuestra asociación. Es lo que nos permite decir nosotros "somos" y a otros decir nosotros "vamos" a la ACRG.
Es también, un posicionamiento social que se resiste a canalizar todo por la competencia individual, tanto como a todo esperar de los poderes públicos. Es una cierta forma de ciudadanía diferente que pasa por el convencimiento de que juntos podemos lograr lo que resistimos a perseguir individualmente o a sentarnos a esperar que nos llegue de cualquier forma de autoridad.
La legitimidad y el futuro de la ACRG pasa entonces por la existencia de personas que sigan compartiendo esta esencia de la vida asociativa y que es muy difícil mantener en tiempos en que el individualismo es la característica predominante y la de que la lucha del poder por el poder ha reemplazado en la política el discurso ideológico que conocimos.
Mantener una asociación que continúe con los objetivos que se dio al nacer, con capacidad de innovación que permita estar siempre vigente, que sea popular para que siga reuniendo en su seno obreros, empleados profesionales, dueñas de casa, empresarios, que proponga una alegría y no un sacrificio de ser miembro, son los grandes desafíos que condicionan el futuro de la asociación.
La enorme distancia que media entre propósito y logros es del dominio de la destreza que tendremos como desafío permanente y que aveces es necesario olvidar para darnos el coraje necesario para recomenzar una vez más. Y los errores que se puedan cometer solo pueden ser justificados por el convencimiento que en nuestra asociación todos los canales de participación siempre han estado y continuaran abiertos." |
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