Siria, el petróleo y la seudo guerra religiosa

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Mapa de Siria

El 26 de febrero de este año 2016, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó, de forma unánime, la Resolución 2268 en relación al cese de hostilidades en la República Árabe Siria.

Se acogió con satisfacción la adopción y el respaldo brindado por todos los miembros del Consejo a esta Resolución, en un momento crucial para el desenlace del conflicto en Siria. Se trató de un importante avance, constituyendo la primera pausa acordada de la violencia en Siria, luego de cinco años de enfrentamientos armados. Las conversaciones entre el gobierno y la oposición sirias serán retomadas el próximo 7 de marzo. La Guerra Civil Siria es un conflicto bélico iniciado a principios de 2011. En esta guerra se enfrentaron en su inicio las Fuerzas Armadas de Siria del gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Asad, contra grupos armados rebeldes de diversa índole, conocidos en Occidente como la «oposición siria». Más adelante, numerosos grupos y combatientes de los «rebeldes» se unieron a los yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante —EI (Estado Islámico) en español; ISIS en inglés—, también conocido como Daesh (en árabe), lo que le permitió a este último expandirse e invadir vastas extensiones de Siria desde las zonas que ya ocupaba en Irak. Sin embargo, algunos grupos rebeldes yihadistas combaten tanto contra el gobierno como contra el Estado Islámico, uno de los más grandes y activos es el Frente Al-Nusra, considerado la rama de Al-Qaeda en Siria y que controla pequeñas franjas de territorio entre zonas de otros grupos rebeldes y el gobierno.

La oposición armada al gobierno se compone de varios grupos formados durante el conflicto. Los principales son el Ejército Libre Sirio, el primero en tomar las armas en 2011, y el Frente Islámico, formado en 2013. Por otro lado, el Estado Islámico llegó a ocupar la mayor parte del territorio sirio, así como la mayor parte de las reservas de petróleo y gas, por lo que está considerado la principal fuerza de oposición al gobierno sirio; tras rápidos avances militares desde Irak, en julio de 2014 el Estado Islámico controlaba un tercio del territorio sirio y un año después, a mediados de 2015, más de la mitad.

Un informe de Naciones Unidas de finales de 2012 describió ingenuamente el conflicto como «abiertamente sectario en su naturaleza» por la lucha entre la minoría alauí, que controla el Estado, y milicias y grupos chiítas que luchan contra grupos rebeldes suníes, situación que todos los bandos han negado. Debido a la participación de numerosas potencias extranjeras (el petroleo) se la ha denominado también como una guerra subsidiaria.

Los numerosos intentos anteriores de alcanzar la paz fueron sistemáticamente saboteados por un grupo de guerreristas entre los que se hallaban varias personalidades estadounidenses de primer plano (John McCain, Hillary Clinton, Jeffrey Feltman, David Petraeus y John Allen), así como varias transnacionales (Exxon-Mobil, el fondo de inversiones KKR y el ejército privado Blackwater-Academi) y un grupo de países (Alemania, Arabia Saudita, Francia, Israel, Qatar, el Reino Unido y Turquía).

Pero, desde el 30 de septiembre de 2015, Rusia desplegó una considerable fuerza de ataque para bombardear a los grupos «terroristas». Cuatro meses más tarde, la mayoría de las fábricas de armamento y búnkeres subterráneos construidos por esos grupos han sido destruidos. Los medios utilizados para el transporte del petróleo robado por el Emirato Islámico también han sido destruidos. El Ejército Árabe Sirio, que está realizando una operación terrestre desde el 6 de enero de 2016, liberó territorios en una decena de frentes de forma simultánea, exceptuando el noreste de Siria. Mientras tanto, Arabia Saudita y Turquía envían refuerzos y armas a los «opositores» en el norte del país.

Desde Estados Unidos el balance del presidente Barack Obama en materia de política internacional incluyó el mejoramiento de las relaciones con Cuba y el cambio de bando de Irán. Ahora le queda menos de un año para agregar a esos resultados la paz en Siria. Para eso tenía que recuperar el control del tema sirio y llegar a un análisis común de la situación con su interlocutor ruso. Es por ello que concluyó un nuevo acuerdo con Rusia y nombró un «responsable anti Emirato Islámico», Brett McGurk, en cuyas manos ha puesto considerables medios militares.

Syria4La Casa Blanca y el Kremlin se han puesto de acuerdo en reconocer que una eventual caída de la República Árabe Siria hundiría toda la región en el caos, incluyendo Israel. Ese caos, que fue el objetivo inicial de la administración de Bush Jr. y del fallecido ex primer ministro israelí Ariel Sharon, es visto hoy con gran temor por parte de Barack Obama y de las propias fuerzas armadas de Israel.

La Casa Blanca parece haber renunciado así a desmembrar Siria y se ha puesto de acuerdo con Putin para impedir el proyecto franco-británico de creación de un seudo Kurdistán en el noreste sirio. Desde el punto de vista estadounidense, está totalmente excluido permitir que París y Londres se conviertan nuevamente en potencias coloniales en el Medio Oriente, a pesar de que esa posibilidad fue utilizada anteriormente como incentivo para llevarlos a implicarse en la operación «Primavera Árabe».

En definitiva, la Casa Blanca y el Kremlin han utilizado Ginebra 3 para dejar que la oposición apadrinada por Arabia Saudita siga desacreditándose. Y eso fue, efectivamente, lo que sucedió cuando esa oposición comenzó negándose a negociar para pasar después a enunciar condiciones previas y acabar negándose unilateralmente a permitir la circulación de la ayuda humanitaria, ya aceptada por Damasco.

La convocación del Grupo Internacional de Apoyo a Siria para la reunión efectuada en Munich, permitió a la Casa Blanca recuperar la iniciativa frente a sus opositores, y principalmente ante Jeffrey Feltman, el responsable de asuntos políticos de la ONU. Al no tener la posibilidad de revocarlo, el presidente Obama impulsó al secretario de Estado John Kerry y al ministro ruso de Exteriores Serguei Lavrov a anunciar que supervisarán juntos la continuación de las negociaciones. De confirmarse esto último en la práctica, los conspiradores, que ya perdieron su superioridad militar, perderán también su ventaja en el plano diplomático.

En la reunión de Munich, el Grupo Internacional de Apoyo a Siria acordó que se aplique el «Comunicado de Ginebra» (o sea, el plan del presidente sirio Bachar al-Assad), según lo previsto en la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque Francia (con su presidente socialista) no precisó si mantenía o no sus reservas sobre el «Comunicado de Ginebra» se vió forzada a adoptar la declaración final de la reunión de Munich.

Este último documento prevé la aplicación de la libre circulación de la ayuda humanitaria –rechazada únicamente por la «oposición»– y un «cese de hostilidades», previo a un «alto al fuego». Para cada uno de esos objetivos se creó una Fuerza Operativa bajo la copresidencia de Estados Unidos y Rusia y con la participación de los Estados capaces de presionar a los beligerantes.

En lo tocante a la ayuda humanitaria, el Grupo Internacional de Apoyo a Siria decidió que esa ayuda sea entregada por vía aérea (dejando caer los cargamentos con paracaídas) o por vía terrestre, en 7 localidades expresamente mencionadas. La declaración final precisa que «el acceso humanitario no debería beneficiar a un grupo en particular en detrimento de los demás sino que todas las partes deben permitirlo a todas las personas que lo necesiten, de manera plenamente conforme con la resolución 2254 y con el derecho internacional humanitario».

syria1Además, Estados Unidos y Rusia «actuarán de manera que los convoyes de ayuda sean utilizados únicamente con fines humanitarios». Se sabe, en efecto, que desde julio de 2012 Jeffrey Feltman utilizaron los convoyes de la ONU para abastecer las «zonas rebeldes» no sólo con víveres y medicinas sino también con armamento. Hasta aqui estos datos sintéticos sobre esta guerra sobre la cual existen aún muchas dudas, comentarios y « curiosas » declaraciones como :

  • Edward Snowden, ex empleado de la agencia de inteligencia del Gobierno de Estados Unidos, quien acaba de revelar que los servicios de inteligencia de EEUU, Reino Unido e Israel colaboraron juntos, a través de la Mossad (Agencia de seguridad de Israel), en la creación del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL o también conocido como ISIS). Fue la Mossad, quien formó una organización terrorista que pretendía unir a todos los grupos extremistas del mundo a un sitio, usando la estrategia denominada "el nido del avispón".
  • Un miembro del clan Kennedy revela el oculto motivo de la guerra en Siria. La guerra contra Bashar al Assad no habría comenzado por las protestas civiles de la Primavera Árabe en 2011 sino como consecuencia de un proyecto de oleoducto catarí. La decisión de Estados Unidos de organizar una campaña para derrocar al presidente de Siria, Bashar al Assad, en gran parte se basó en la negativa de este mandatario a permitir el paso por su país de un gaseoducto desde Catar hacia Europa, asegura el abogado Robert Kennedy junior, sobrino del expresidente norteamericano John F. Kennedy, en un artículo para la revista 'Politico'.
  • El veterano del periodismo estadounidense Stephen Kinzer denuncia "uno de los episodios más vergonzosos" de su profesión con motivo de la cobertura tergiversada que se da al conflicto sirio en USA y el papel que desempeñan en él distintos países involucrados. Su columna en el diario 'The Boston Globe' describe lo que está pasando en la ciudad y la gobernación de Alepo.

Ginebra, Marzo 2016

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