Jorge GAJARDO

GAJARDO Jorge

51 ans, employé en Ville de Genève, historien

P1: Soy hijo de militantes chilenos que encontraron asilo en Suiza en 1974. Antes de Ginebra, viví 5 años de mi infancia en el Ticino. En esos años conocí a viejos resistentes italianos al fascismo y compartimos con militantes solidarios; leí a Gramsci, las cartas que le escribía a sus hijos desde la cárcel. En Ginebra, como otros jóvenes, milité por la resistencia chilena al pinochetismo. Aquí entendí que los Derechos humanos son una guerra a muerte y no palabras que suenan hueco para servir la promoción turística ginebrina. En la universidad me dediqué a la historia del movimiento obrero; los estudiantes le dedicamos una sala a Alexei Jaccard y a las víctimas de Desaparición forzada en el mundo. Hoy, concibo la solidaridad internacionalista con el mismo cariño que la solidaridad que recibimos los chilenos. En lo general, pienso que el socialismo es el horizonte que más se acerca al amor por los humildes y a lo humano, a la libertad de cada unX y a la justicia social para todXs.

P2: Hay quienes creen que la vivienda, la salud, la educación, la cultura, son lujos. No es así sino derechos por los que hay que luchar constantemente contra aquellos que pretenden recortarlos del presupuesto público. La igualdad de salarios entre mujeres y hombres, velar por buenas condiciones de trabajo y de negociación con los sindicatos, impedir la privatización de las empresas públicas, asegurar un futuro digno a los ancianos, son prioridades que pretendo defender en el Gran Consejo. Extender los derechos de los extranjeros que residen aquí desde hace varios años es también una prioridad personal. Actualmente, la existencia de 40 % de la población ginebrina que no puede ni votar ni elegir depende del voto – más bien de la abstención – de una pequeña mayoría. Esta situación se aparenta a un privilegio casi feudal y me parece totalmente injusto.

P3: Es preocupante que en este país, cada vez más gente renuncie a la atención médica. En Ginebra, hay familias de la clase media para quienes el costo del seguro médico representa 20% de sus ingresos. Para contrarrestar la influencia de los lobbies médico, farmacéutico y de los seguros en los precios, los socialistas proponemos un seguro público cantonal donde las cotizaciones se calculen en base al ingreso. También hemos presentado una iniciativa popular que propone rebajar el seguro médico a 10% del ingreso familiar, aumentando el monto de los subsidios, los que deberían ser financiados por los impuestos. El PS apoya también la instauración de un seguro de salud dental financiado paritariamente, a la manera del AVS, pero la mayoría de derecha en el Gran Consejo frena cuanto puede para retrasar su votación popular, oponiéndole un contraproyecto. Por eso es importante reforzar la izquierda parlamentaria.